sábado, 23 de octubre de 2010

Las Palabras


A veces las palabras no sirven.
Solemos usar las palabras para convencernos, para hacer de una situación menos embarazosa, más relajada, para calmar las cosas.
Pero a veces las palabras no solo no ayudan, si no que a veces no sirven para nada, y simplemente con una mirada, sonrisa, o gesto, conseguimos más que con una simple palabra.
Las palabras son importantes, si, pero no más que un gesto.
Hay situaciones en las que las palabras sobran completamente, y que es mejor escuchar, mirar, abrazar, besar o sonreír.
Como cuando alguien está mal, llorando o triste, estamos acostumbrados a preguntar, ¿estás bien?
¿Por qué pregunta la gente si esa persona está bien? Es obvio que no.
En ese caso es preferible darle una caricia, un abrazo, escuchar, besarlo/a.
Realmente vas a hacerle sentir mucho mejor con un abrazo o escuchando, que con un, ¿estás bien?
A sí que como sabemos la mayoría, uno es dueño de sus pensamientos y esclavos de sus palabras.
You know honey what I feel for you.

domingo, 17 de octubre de 2010

El adiós

Existen varias formas de decir adiós.
Está el adiós de la muerte de una persona, el adiós mas difícil.
Está el adiós de te veré más tarde.
El adiós de te veré pronto pero no sé cuando, siempre duele no saber cuándo. La incerteza de, ¿Cuándo te volveré a ver?
El adiós a algo que ha acabado, el pasar página, o despegarse de algo que ya era hora, a veces duele y a veces puede ser un alivio, pero generalmente cuando involucra sentimientos duele.
El adiós a un familiar, siempre es doloroso partir de la familia, sea postiza o biológica.
El adiós a un amigo, siempre es una parte de tu corazón que se va, duele mucho, debo añadir, pero generalmente se le vuelve a ver, si realmente es un buen amigo. Excepto por causas dolorosas como la primera.
El adiós a una pareja, siempre es dolorosa para ambas partes, sobre todo para el que es dejado, el apego a esa persona, y la rutina de no estas con él/ella.
El adiós a un amor, para mi es una de las más dolorosas, se te quita la respiración, las ganas de comer, y te tiras días, semanas e incluso meses llorando antes de dormirte. Siempre consuela saber que aunque no puedas verlo/verla todos los días sabes que vive “cerca”, (en el mismo país), y eso consuela un poco.
Hoy escribo este blog no para decir adiós, si no para decir hasta pronto. Hasta pronto a una de las personas que más quiero, y que ha penetrado en mi vida, me ha aconsejado, escuchado, con la que me reído, he tenido un hombro donde apoyarme cuando lo necesitaba, y que a pesar de que se vaya lejos siempre estará cuando me necesite.
MI NIÑA DE PURFI, TE VOY A ECHAR MUCHISIMO DE MENOS, TE QUIERO MUCHISIMO.

SIEMPRE ESTARÉ CONTIGO.